Viviendo by Adamari Lopez

ViviendoViviendo by Adamari Lopez
My rating: 5 of 5 stars

ESTA ES LA PRIMERA VEZ QUE ESCRIBO UN REVIEW (O CRITICA) EN ESPAÑOL. Así que con el perdón de mis ciber amigas obsesionadas con libros de romance, decidí dejar a un lado tanto el idioma Ingles como los finales felices de fantasía, para volver al hermosísimo idioma castellano, que si bien no fue la primera lengua que aprendí, ha sido y sigue siendo mi escudo de batalla diaria e identidad. Este libro, ha sido el primer libro en Español que he leído en dos años desde aquel majestuoso regalo de Jaime Baylypara su fiel publico con El escritor sale a matar. Al saber a finales del año pasado que nada más y nada menos que la reconocida y querida actriz Adamari López publicaría un libro, decidí incluirlo en mi lista de libros pre ordenados e incluirlo en mi auto regalo de navidad. Por cosas fuera de mi control, el libro llego a mis manos el día 8 de Enero, y me tarde exactamente 8 días en leerlo. A Adamari le diagnosticaron cáncer de seno hace 8 años.

No es que sea supersticiosa pero, el numero 8 apareció de repente en mis pensamientos. Creo que fue pura coincidencia. Lo que NO fue coincidencia, es que Adamari decidiera escribir este libro justo ahora, cuando hace casi 5 años está libre de cáncer y se siente más fuerte que nunca para expresar su dolor y a la vez su valentía para poder hacer frente a la marea física y emocional que todo sobreviviente de cáncer debe pasar. Y creo que eso de marea, aunque una apropiada metáfora, es la forma más precisa de describir la lucha de una mujer como ella y lo que significo resurgir de las cenizas y volar cual ave fénix con aun más brillo y mas belleza que nunca.

Me acuerdo del año de 1997, tenia yo 16 años y la vida era feliz, sin presiones, sin problemas y sobre todo sin deudas. Una de mis distracciones favoritas de la tarde era ver telenovelas. El Canal de las Estrellas (canal todavía perteneciente a la señal internacional de Televisa y que podíamos sintonizar en El Salvador) paso al aire casi a finales del año la telenovela “Sin Ti”, protagonizada por Gaby Rivero (quien fuera recordada por su papel de maestra Jimena en Carrusel hacia unos 8 años antes) el argentino Rene Strickler (a quien yo nunca había visto actuar) y por una chiquitina con ojazos verdes llamada Adamari López (a quien tampoco jamás había visto actuar). Me acuerdo que a mi grupo de amigas y a mí nos gustaba muchísimo la telenovela, porque lo primero que nos llamo la atención era que el tema principal lo cantaba nada más y nada menos que el hombre más bello sobre la faz de la tierra: Ricky Martin. La canción “Vuelve” (del álbum del mismo nombre) se convertiría no solo la apertura de la telenovela pero también en parte del soundtrack de mi adolescencia.

La telenovela fue todo un éxito. Y también lo fue la villana “María Elena Yzaguirre”, a quien Adamari interpretaba. Por alguna razón no me volví en contra de la antagonista como sucede en muchos casos, pero me apegue a ella porque aprendí que era puertorriqueña. Automáticamente con eso gano mi simpatía, pues mis mayores idolos salseros eran puertorriqueños. Nada que ver con ella, pero para mi el artista boricua es sinonimo de supremacia, en todo sentido. Me acuerdo que tenía una cara y cuerpo de adolescente y en realidad pensé que no pasaba de los 19 o 20 años. Tiempo después me entere que era 10 años mayor que yo, pero eso me hizo admirarla aun más. Pensé en aquel momento que sería la esposa IDEAL para Ricky. Ambos puertorriqueños, guapísimos! A MATCH MADE IN HEAVEN! Pero claro, eso solo sucedía en el mundo de fantasía y novela del que no podía salirme.

Después de esa telenovela vinieron mas, y Adamari se volvió muy popular entre los medios de comunicación y entretenimiento a los que teníamos acceso en El Salvador. No recuerdo nunca a nadie de todas las personas que yo sabía veían sus novelas, decir que ella caía mal o que solo de verla preferían cambiar canal como sucedía con otros. Era una “mala buena”. Con el paso de los años, aunque seguía apareciendo quizá no con la misma frecuencia, logro posicionarse en la mente de los salvadoreños y para el tiempo que los rumores de su noviazgo con Luis Fonsi se hacían cada vez más fuertes, creo que no había nadie quien no supiera quién era ella. Luis Fonsi en realidad se volvió popular (al menos en mi país) por su noviazgo y después matrimonio con Adamari. Si se sabía quién era, simplemente su fama llego a niveles atómicos gracias a ella. Y con razón, Adamari aun habiendo salido de villana en cuanta novela de televisa hubiera, era querida y admirada. SIGUE siendo querida y admirada.

El día que leí en un medio de comunicación por internet que Adamari había confirmado que tenía cáncer de seno, sentí una tristeza verdaderamente impactante. Aunque uno (simple mortal) nunca llega a conocer a gente famosa facilmente, a veces nunca, se crea una afinidad invisible por aquellos ídolos que quizá crecen con uno a través de la pantalla o simplemente dejan huella por sus actuaciones o canciones o apariciones en televisión. Me recuerdo con detalle que gracias a esa noticia, leí por primera vez el periódico digital “Primera Hora” de Puerto Rico, y revisaba casi a diario las publicaciones para ver si había alguna novedad o progreso en cuanto a su enfermedad. Me gustaba sentarme en la computadora cuando regresaba de la Universidad a leer ese periódico precisamente porque eran los mismos puertorriqueños los que cubrían de forma más personalizada la enfermedad de Adamari.

Y recuerdo aun todavía como sentí que había un peso menos encima mío cuando al fin confirmo su libertad de las garras del cáncer. Las fotografías publicadas en Primera Hora de su boda con Fonsi (que para entonces ya era bastante popular en El Salvador) me hicieron sonreír de oreja a oreja (aunque perdí para siempre la ilusión que su esposo fuera Ricky Martin) y aunque no tenía nada que ver conmigo, compartí esa alegría como me imagino hicieron todos sus fans, porque después de la dura batalla que tuvo que luchar, se merecía la alegría y buena vibra de todos los que anónimamente la admirábamos.

Al aprender desde el punto de vista de la única y real protagonista de la historia su odisea para vencer el cáncer, no puedo dejar de pensar y preguntarme PORQUE? Ella expresa que no se debe preguntar el porqué, sino PARA QUE? y cuál es el propósito escondido detrás de los designios de Dios. Sin embargo han habido tantísimos casos que es difícil dejar de preguntarse por qué? Porque Lorena Rojas? Porque Anastacia? Porque Kylie Minogue? Porque Christina Applegate? Porque Olivia Newton-John? Porque Sheryl Crow? Porque Julianna Rancic? Porque Soraya?

También llegue a preguntar Porqué Adamari?

En realidad, nos puede pasar A TODAS sin excepción.

Lo que Adamari cuenta en este libro no es una historia para causar lastima, ni mucho menos incrementar ventas a punta de amarillismo; simplemente decidió (en buen momento) exponer su verdad tal cual y la había vivido, desde sus momentos hermosos de niña, el amor de sus padres y hermanos, hasta sus pasos por la televisión y el cariño con el cual el publico la acogió desde un principio. Mas que un desahogo, es una reflexión acerca de lo mucho que uno toma como ganado, como seguro en la vida y que de repente puede desaparecer.

Al leer estas memorias, pienso en lo afortunados que somos muchos de tener salud, porque nadie está exento de perderla. Adamari nos invita a todos a hacer consciencia de los cuidados que debemos de tener en cuanto a nuestro cuerpo, de lo importante que es amar a nuestra familia y apoyarnos en ella porque son la base fundamental e indispensable de todo ser humano. Hace un llamado a la consciencia, de que nada en esta vida es eterno y que la felicidad que un dia tenemos, puede desaparecer asi como llego.

Despues de leer este libro, la admiro mas, la respeto aun en el anonimato y la considero una triunfadora sin comparación…aunque nunca llegue a cumplir mi sueño casarse con Ricky Martin 🙁

Leave A Comment...